El conferenciante de la primera mesa redonda del X Festival Celestina asegura que en La Puebla de Montalbán se siente interrogado por los propios personajes de La Celestina
El Museo La Celestina de La Puebla de Montalbán acogió anoche la primera de las dos mesas redondas incluidas en la programación del Festival dedicado a la obra del pueblano más importante, Fernando de Rojas.

En una sala repleta de público con un interés enorme por conocer más sobre la obra que da nombre al Festival pueblano, el conferenciante Santiago Arellano afirmó que ‘La Celestina’ es la obra más actual de nuestra literatura puesto que “es predominantemente pansexualista como la sociedad actual y afronta sin ningún poder el tema del sexo” y añadió que “Fernando de Rojas ya intuyó, en el siglo XV, el papel de la mujer de nuestro tiempo: una mujer que quiere ser libre y que proyecta su vida sexual independientemente de los cauces tradicionales como el matrimonio o la maternidad”.

Arellano, que se confiesa un apasionado de la obra de Fernando de Rojas, calificó de fascinante ‘La Celestina’ y dijo que esta obra “ha calado en La Puebla de Montalbán, un pueblo donde he llegado a sentirme interrogado por los propios personajes de ‘La Celestina’”, indicaba este catedrático y profesor de Lengua y Literatura Española.
El conferenciante se centró en el tratamiento de los personajes femeninos en la obra de Fernando de Rojas de los que dijo “llevan todo el peso de la obra, las mujeres son las auténticas protagonistas”.
Santiago Arellano expuso como tesis central que “desde la mirada y la maestría de La Celestina se brinda la rebelión vital de la mujer para que proyecte su vida sexual” lo cual no significa, a juicio del conferenciante, que fuese la opción defendida por Fernando de Rojas sino que el dramaturgo pueblano “nos muestra los diferentes caminos e invita al lector a reflexionar sobre ello y a elegir libremente su opción”.
Así, el papel de Celestina nos muestra a una mujer capaz de emplear todas sus artimañas para despertar la pasión pero nunca haciendo uso de la violencia; Melibea es la gran enamorada capaz de entregar su vida por el ser que ama aunque éste no sepa nada de la dignidad de la mujer; Areúsa es la sucesora de Celestina aunque incorporando la violencia a sus artes ya que es capaz de contratar a un matón, “lo que nos acercaría al mundo de la mafia”, señalaba Santiago Arellano, quien describe a Lucrecia como el prototipo de la mujer joven humilde que ha elegido la opción de servir frente a la de prostituirse. El último personaje femenino, Elicia encarna a una mujer independiente que “no vende su cuerpo por dinero ni quiere llamarse señora de nadie aunque tiene sus amantes y les guarda fidelidad”.

El conferenciante, que visitó algunas cuevas y asistió a algunos de los actos organizados con motivo del Festival Celestina, resaltó también la gran labor cultural y educativa de este evento que ha logrado que todo un pueblo conozca en profundidad una de las obras cumbres de nuestra literatura, algo que hace unos años era impensable.












